domingo, septiembre 27, 2015

EL MISTERIO DE LOS TÚNELES DEL DESIERTO DE ATACAMA (Sergio Fritz Roa)




 

(Desierto de Atacama. Fotografía del autor)




1.- DE LIBROS, PAISAJES Y HOMBRES

Como librero fui invitado el año 2011 a una feria del libro que se realizaría en Iquique, en el norte de Chile. Recién estaba empezando en el oficio y la idea me pareció atractiva. Estuve allí prácticamente un mes trabajando: unas dos semanas a la entrada del Mall de la Zofri (“Zona Franca de Iquique”) y una semana y media en la plaza de armas de la ciudad de Iquique. La experiencia fue bellísima: pude conocer a gente interesante y amable, y disfrutar de un paisaje muy distinto a la capital.




(Iquique. Algunos puestos de la feria de libros de julio de 2011. Fotografía del autor)


Me pude quedar en el departamento de un amigo, quien hacía unos pocos años había llegado a la ciudad, proveniente como yo de Santiago. Un día que tuvimos los dos libre, me llevó en su camioneta hacia Humberstone, el pueblo salitrero, que hoy se conserva como un museo. Tanto en ese viaje como en la ida y vuelta a Santiago, pude contemplar el Desierto de Atacama. Es un espectáculo impresionante: un silencio y soledad habitan allí, que nos sumergen en contemplación profunda. Se sabe que las momias más viejas han sido halladas no muy lejos de Iquique, en la ciudad de Arica. Y fue en el desierto de Atacama donde el padre Le Paige, jesuita (dato que deberá tenerse en mente) en San Pedro de Atacama, halló gran cantidad de esqueletos, momias y material lítico de la llamada “Cultura San Pedro”. Hoy en su honor existe el Museo Arqueológico R. P. Gustavo Le Paige, donde puede verse parte de sus hallazgos.

¿Quienes vivieron allí? La cultura Chinchorro, los atacameños y otros pueblos quizá muy anteriores. Sin duda, pueblos de los que sabemos muy poco y respecto a los cuales aun nos queda mucho por investigar y conocer. Aunque se establece que su llegada al norte dataría de unos 11.000 años atrás, no sería raro que próximas investigaciones nos lleven a periodos aun más antiguos.


 (Una momia en el Museo del Padre Le Paige)


Mi estadía fue muy curiosa, porque presencié un fenómeno rarísimo, que se llamó por algunos “Tormenta Roja”. La ciudad estaba con nubes púrpuras, hubo lluvia, frío y mucho viento. ¡Algo desconocido en el “desierto más árido del mundo”! También tomé unas fotos muy extrañas a mi regreso, cuando ¡incluso había nevado en ese páramo! Y escuché un relato sobre un curioso ser que se vio antes de la tormenta, como presagiándola (Ver: http://nyermia.blogspot.cl/2011/07/el-extrano-ser-de-iquique.html).


(Un hecho increíble: el desierto nevado. Fotografía del autor)





(Extraña fotografía tomada de regreso del norte en julio de 2011. Fotografía del autor)



Y, como dije, además de los conmovedores paisajes nortinos, pude conocer a personas afables y de gran interés. Entre ellas, a un hombre de una cuarenta y cinco a cincuenta años aproximadamente, quien me habló de la existencia de misteriosas cuevas en el norte, que no correspondían a las clásicas de piratas ni de mineros, sino unas que conectaban con extensos caminos subterráneos, pero que estaban en la actualidad cerradas… Nadie sabía quien o quienes la habían construido; pero era claro que provenían de tiempos previos a la llegada de los españoles a esta zona del mundo.

Como la conversación se dio en un momento en que yo estaba trabajando en la feria de libros, atendiendo al público, aquélla fue interrumpida y no duró más de media hora. Luego debí despedirme de este hombre, sin poder anotar sus datos.

Con los años, el interés por el misterio de los túneles del desierto de Atacama aumentaría en mí, al nivel de empezar a juntar material sobre el mismo.


2.- DONDE SE HABLA DE LA FUNDADORA DE LA TEOSOFÍA Y DE LO QUE HABRÍA OÍDO EN PERÚ Y ARICA


La fundadora de la “Sociedad Teosófica” (o teosofismo, según su crítico René Guénon), Helena Petrovna Blavatsky en uno de los tomos de “Isis sin velo”, se refiere a la existencia de un sistema de túneles en Perú y el actual norte de Chile. Uno de estos llegaría a “Trapaca y Cobijo”, debiendo entenderse por ello Tarapacá y Cobija.

Blavatsky menciona que cerca de Arica habría “una enorme y solitaria roca cortada casi a pico y sin visible enlace con la cordillera de los Andes. Era la tumba de los incas” .

Y también:


Una de estas losas intercepta la galería por la parte de Lima, y la otra por la de Bolivia. Esta última rama se dirige hacia el Sur y pasa por Trapaca y Cobijo, porque Arica no está muy lejos del riachuelo Payquina que separa Perú de Bolivia.

No lejos de allí se yerguen tres picachos andinos, distanciados en forma de triángulo. Según tradición, en uno de estos picos se abre la única entrada expedita de la galería que va al Norte; pero sin conocer los puntos de referencia que a la entrada encaminan, fuera en vano que un ejército de titanes apartara las rocas con intento de descubrirla. Y aun suponiendo que alguien diese con ella y llegara por la galería hasta la losa que cierra la cámara sepulcral, resuelto a derribarla, nada conseguiría, porque las rocas de la bóveda están asentadas de modo que, en tal caso, cegarían la tumba con todos sus tesoros. La cámara de Arica no tiene otra entrada que la abierta en la montaña inmediata al río Payquina. A lo largo de la galería que desde el Cuzco pasa por Lima hasta llegar a Bolivia, hay pequeños escondrijos, donde durante muchas generaciones acumularon los incas incalculables riquezas en oro y piedras preciosas” (“Isis sin velo”, H. P. Blavatsky, Edit. Sirio, Málaga, 2004, Tomo II, p. 321).


Esta interesante información será ampliada con posterioridad en un misterioso libro, cuya primera impresión americana (la primera edición fue en Inglaterra) tengo la suerte de poseer. Se trata de “Mysteries of ancient South America”, de Harold T.Wilkins (The Citadel Press, New York, 1956).


(Primera edición norteamericana de “Mysteries of ancient South America”, de Harold T.Wilkins. Fotografía del autor)

 

 (El mapa de “Mysteries of ancient South America”, donde se aprecia el dibujo de la roca de Ylo. Fotografía del autor)

El libro incluye un mapa sobre el sistema de túneles sudamericanos, como importantes datos al respecto. Así, por ejemplo, que entre 1848-1850 la fundadora de la Sociedad Teosófica habría estado en Perú donde oyó una curiosa leyenda sobre la tumba a la que se ha hecho mención más arriba. Como su relator no tenía los medios de ir a Arica, lugar donde estaría una entrada a este mundo subterráneo, será la misma Blavatsky quien irá. Será en la zona costera cercana a Arica, donde encontrará una gran roca con extraños jeroglíficos.

Wilkins nos indica que el túnel que se dirige hacia el sur finaliza en el Desierto de Atacama, cerca del Loa, en el llamado Paso del Indio Muerto.

El autor señala a continuación algo sorprendente, y donde ironiza de las autoridades chilenas:

When Bolivia had a port at Cobijo, her government, about 1850, heard rumours about this mysterious tunnel of gold and lost secrets, and, secretly, sent out agents to try to locate it. Alas for success, the quest met with exactly that attending the seekers of other old Inca caches! All in vain! Probably, the Chilenos are too matter-of-fact and unimaginative to waste time on such a quest, in what is now their territory ; and, perhaps, they may know nothing about it, in which case this book will bring to their bureaucratic knowledge a very rare secret!


Es decir, que el gobierno boliviano habría tenido información acerca de los túneles de oro y secretos perdidos, para lo cual habría enviado agentes. Pero, que debido a la Guerra del Pacífico, esto habría sido interrumpido. Como Chile triunfó, y Cobija pasó a ser de nuestro país, Wilkins dirá que como somos muy materilaistas y poco imaginativos para usar nuestros tiempo en estas búsquedas, aun se mantendrían estos lugares subterráneos como algo secreto. Pero… que gracias a él con su revelación escrita ahora tendríamos para nuestro “conocimiento burocrático” acceso esta información, un muy raro secreto…


 (El mapa de “Mysteries of ancient South America”, referido a la parte de los túneles subterráneos en territorio chileno. Fotografía del autor)


No deja de ser curioso, que los dos puntos centrales a los cuales se ha hecho referencia como centrales en los túneles del sector sur: es decir Arica y la antigua Cobija sean hoy territorios chilenos.

Y es precisamente en Arica, donde la leyenda dice que en el Morro habrían entradas misteriosas, hoy cerradas.


3.- UNA CIUDAD NO VISIBLE EN EL DESIERTO DE ATACAMA



(Vista aérea realizada por un dron de la supuesta ciudad perdida de Atacama. Fotografía de Holly Ahlberg)


Siguiendo con los misterios de Atacama, hace poco tiempo Holly Ahlberg, una mujer de 79 años, usando en Arizona, su computadora personal, habría hallado a través de Google Earth,en lo que sería el Desierto de Atacama los restos de una antigua y desconocida ciudad.

Amistades de ellas pudieron venir a Chile y usaron un dron que habría ido a la zona y tomado fotografías del lugar. La extensión de estas ruinas sería la de Manhattan, por dar un ejemplo.

Lo curioso es que lo que se ve desde el cielo es mucho mayor a lo observado en la superficie. En esta hallaron restos de alfarería y un esqueleto, entre otras cosas.
Esta información puede leerse completa acá: http://www.messagetoeagle.com/atacamcrediblediscov.php#.VgdV699_Okp

Todo esto recuerda un poco la leyenda de la Ciudad de los Césares, que se presenta desde el centro hacia el sur de Chile y que nos habla de un lugar donde el oro está presente en calles, iglesias, etc. Allí viven hombres sabios e inmortales. La ciudad es invisible a los ojos de la mayoría y al parecer va cambiado de ubicación.

Para quienes deseen conocer más sobre esta leyenda pueden leer mis artículos:
-"El mito de los centros espirituales ocultos y en especial de la Ciudad de los Césares”: http://nyermia.blogspot.cl/2008/12/el-mito-de-los-centros-espirituales.html
-"Un centro tradicional en América del Sur”:


4.- SOBRE LA ORDEN DE LOS JESUITAS Y LOS SUBTERRÁNEOS

Relacionado con todo este tema, es muy factible que se halle el de “los subterráneos de los jesuitas”. Desde hace mucho tiempo, se ha creído en Chile que éstos establecieron en Santiago, Buin y Calera de Tango, por solo mencionar algunos puntos de la Región Metropolitana, una cadena de túneles que conectaban a sus templos, colegios y dependencias.

La leyenda ha originado crónicas y libros.

No es éste el momento para entrar en detalles sobre este importante asunto. Solo queremos, por ahora, poner atención en la posibilidad que los jesuitas hallan tenido conocimiento de una red de túneles que provenía de pueblos antiguos americanos, y que con toda posibilidad ellos mismos pudieron usar en ocasiones.

No deja de ser curioso que el mismo padre Le Paige haya sido jesuita como lo fuese el padre Karl von Haibhausen (conocido acá como Carlos Haymhausen), padre de la industria en Chile, quien se hallaría relacionado con uno de los mayores enigmas nacionales y por supuesto con el Mundo Subterráneo. Ver al respecto los trabajos de mi amigo Rodolfo Novakovic en su blog: http://rodolfo-novakovic.blogspot.cl/ También pueden atender a la entrevista que le realicé en mi programa “Torre de Babel: Encuentros con hombres notables”: https://www.youtube.com/watch?v=SgZV33CDaQI

También lo fueron el padre Mascardi, buscador de la Ciudad de los Césares, y su amigo, el célebre Athanasius Kircher, autor de un hermoso libro cuyo título es bastante pertinente para nuestra investigación: “Mundus Subterraneus”...


5.- PARA TENER PRESENTE

Grandes investigadores sudamericanos como la argentina Débora Goldstern y el ecuatoriano Manuel Palacios, (con quienes mantengo amistad desde hace años y con quienes he podido intercambiar valiosa información en torno a los orígenes de Nuestramérica) han dedicado parte importante de sus vidas al estudio de las civilizaciones americanas más antiguas como a la presencia de lo que podría llamarse “el Mundo Subtérraneo”. Por tanto, para quienes deseen una visión más general del tema los remito a los estudios que ellos han realizado de manera magistral y desinteresada. La obra de Juan Móricz, el húngaro que vivió varios años en Argentina, y que sacó a la luz pública el enigma de la Cueva de los Tayos (Ecuador), y que fue difundida en los medios masivos por la obra “El oro de los dioses” de Erick von Däniken “, ha de considerarse como esencial en esta materia. También es interesante el trabajo realizado en Cuzco por Anselm Pi Rambla (Ver: http://www.koricancha.net/tuneles.html)



Yo, de manera más humilde, en esta oportunidad he querido dejar ciertas pistas de un aspecto de este interesante y amplio tema, en relación con una zona geográfica específica. El presente es solo un esbozo de una investigación más profunda, que iremos dando a conocer con posterioridad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sergio, sobre los tuneles y tesoros que los jesuitas dejaron en Rio de Janeiro:

http://www.zahar.com.br/livro/tesouros-do-morro-do-castelo

Sergio Fritz Roa dijo...

Muchas gracias por su valioso aporte. Veré de inmediato dicho sitio web.